México es extenso, grande, desparramadamente enorme. Y cuando hablamos de enorme hablamos de su extensión territorial que le llevan a tener muchos climas, con ecosistemas diversos y una población que representa más identidades de las que son posibles organizar y gobernar tranquilamente.
Santillo es una ciudad 100% norteña. Su clima y hasta su carácter social nos permite que la imaginemos hermana gemela de Monterrey. Por sus avenidas puedes observar similitudes enormes con MTY en tanto sus fundadoras, historias comunes, comida, gustos, y hasta sus lazos comunes.
De las cosas que me llevo de Saltillo son sus excelentes y secas carnes. Su abundante cerveza y sus tardes soleadas en las que se dibujan y desdibujan sus montañas entre una bruma gris-café, o atardeceres rojizos que solo en estas partes del país se dan.
En próximos Blogs les platicaré con más abundancia sobre lo que vine hacer por acá. Por lo pronto, me despido desde una de los nodos de red inalámbrica publica que administración del gobierno de Coahuila puso para que los cibernautas accedan la red en forma libre (eso espero) y gratuita (eso me consta). Desde el aeropuerto en transito a la ciudad de México a una reunión con gente de Telmex y también con mi querida mamichi.

Abraham
Saltillo.30.Sep.06
PD: Angélica y yo tenemos una extraño gusto por tomar fotos de las partes posteriores de los retablos de las iglesias. Esta foto muestra la de la catedral de Saltillo, Coahuila-México.