Hoy a 7 días de que la administración de Fox se la lleve un carajo, escribo estas líneas que espero reflejen mi sentimiento histórico y social.
Yo hace 6 años voté por Fox y este simple hecho solo me da medio vergüenza. En el 2000 claro que me emocioné con sus discursos en las plazas, en la euforia y alegría nacional por de sacar al PRI del gobierno y el desenfadado trato y discurso de Fox hicieron que seguramente yo y muchos mexicanos nos emocionáramos con la idea de cambio. (La anhelada acción social en su máxima expresión). Después de 6 años mi ánimo se ve tan mal como el rostro cansado y avejentado, el carisma deslucido y mal, muy mal ejemplo democrático de Fox.
Hoy además de él tenemos otros dos presidentes. Así es, creo que México esta enfrascado en un proceso de descomposición que le permite ser gobernado, amaniatado, explotado y mal llevado por tres figuras.
Fox, el que se va, se lleva una mala imagen de mi, de otros muchos otros que como yo vimos su incapacidad y su renuncia a gobernar este país. No saco al PRI, sino que gobierno junto con sus ideales de revolucionarios corruptos.
López Obrador que capitaliza y capitalizará la frustración de los desposeídos del sistema, que en caso de México son muchos y serán más. Y me atrevo a predecirlo porque este modelo económico no permitirá que la gente común y corriente acceda a una buena preparación, un buen empleo, una buena vida. Menos aún las personas viejas, pobres, discapacitadas, que para el neoliberalismo son una carga que hay que zafarse. No se si el presidente López logre de una vez por todas amalgamar las más nobles propuestas de centro izquierda o continúe con la evolución de los ideales del revolucionario institucional que no van bien con las clases populares en México, si en la teoría pero no en la practica.
Por último, el presidente electo y próximamente legal Calderón, el cual como siempre prometió más de lo que el sistema político, económico y social puede ofrecer. Su gabinete se perfila con la integración de las más recalcitrantes personalidades la derecha mexicana las cuales, no tengo duda, trataran de aniquilar a los sectores sociales empobrecidos del país. El tablero de control de Calderón seguirá siendo la macroeconomía, el apoyo populista a los pobres y a la polarización social. Así lo hizo en su campaña y no hay motivos suficientes para pensar que esto cambie.
México se pierde al final de 2006 entre 3 presidentes y 2 ½ águilas nacionales

Tres presidentes

Abraham
Xbal.24.11.06