Hoy llegamos Angélica y yo a su vida. Irrumpimos en su pequeña, sencilla, hermosa, plena y total vida. Hoy a Angélica y a mí se nos hizo un nudo en el corazón. Cuando nos reconocimos Angélica, Santiago y yo nos abrazamos, y luego nos besamos. Él me tomó de mi manzana de Adán y me la pellizco, yo de venganza le pellizque uno de sus dos cachetes. La tarde en la que nos conocimos fue un chispazo de vida, de esas que nos alimenta a seguir viviendo.


Hoy fue una de esas tardes hermosas, llenas de paz, de armonía, en donde el destino, las circunstancias, la voluntad y la intencionalidad se funden para forjar historias comunes.


Desde hoy SANTIAGO sello con una baba en mi hombro una alianza, que creo alcanzara la vida entera. Hoy conocí a SANTIAGO. Hoy es nuestro hijo y nosotros sus padres.

Infinitamente contento,

Abraham.

Tuxtla Gutierrez, Chiapas.18.10.07