Casi todos me han preguntado, ¿y cómo es Santiago? Pues a todos les comento que él es lo máximo, es chido, es divertido, dormilón, comelón y todo lo que termine en lón. En una palabra es la neta. Pongo algunas otras fotos para que las abuelas, abuelos, tíos, y nuevos amigos de Santiago lo observen en diferentes momentos. Espero no ser el clásico papá cursi. Simplemente es un poco de melcoches paterna y para prueba las siguientes fotos.

Les comento que hace unos meses Angélica compró el fabuloso, contemporáneo y hasta posmoderno libro: “Amor Liquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos” de Zygmunt Bauman, Editada por el Fondo de Cultura Económica en 2006. En su apartado sobre “cuando se trata de objetos de consumo, la satisfacción esperada tiende a ser medida en función del costo”, Bauman trata sobre cómo para algunos humanos los hijos se convierten en una de las compras más onerosas que un consumidor promedio se puede ofrecer en toda su vida. (pag.64). Eso se traduce a que al hijo se convierte en un individuo al que hay que comprarle todo, en todo momento. Lo anterior implica un reto inmejorable para poder superar esta necesidad de forrar a nuestros hijos e hijas como arbolitos de navidad. Ante ello los papas de Santiago pudimos entenderlo y pos supuesto hacer compras que nos apoyen a nuestra vida cotidiana. Por lo pronto presento en este espacio ciberespacial algunos de las aditamentos que Angélica y yo hemos adquirido para que Santiago socialice algunas actividades los seres humanos. Aditamentos que creemos que nos permiten a nosotros no lastimarnos la espalda, no acostumbrarlo (mucho, solo no necesario)a los brazos, y sobre todo adquirir cosas inteligentes para tener una calidad de vida buena, tanto para Santiago como para su mamá y papá.

Por último les dejo la introducción de mi trabajo de CULTURA, SOCIEDAD E IDENTIDAD I, en el cual saque un hermoso 10. Espero les encante.

Ramón Abraham Mena Farrera

Matricula: 14506011

CULTURA, SOCIEDAD E IDENTIDAD I

Dra. Pilar Sanchiz Ochoa (Universidad de Sevilla)

Dra. Pilar Gil Tébar (Universidad de Huelva)

AMBIENTES TECNOLOGICOS

Y LA CULTURA GLOBAL EN UN MUNDO EMERGENTE

31/OCTUBRE/2007

Introducción:

El presente trabajo presenta reflexiones sobre las formas en que las teorías de la cultura explican a las sociedades que globalmente crean interacciones mediante las redes de telecomunicación e internet.

Mi pretensión en los próximos años, es defender académicamente una propuesta en que la cultura sea la categoría teórica y conceptual desde la cual podamos explicar, comprender, y resolver diversas y profundas transformaciones que traen las tecnologías de información y comunicación en la vida social de millones de personas en todo el mundo.

En particular, pretendo reforzar la tesis que muestra a la cibercultura como “la unión entre la cultura y la cibernética, y que en tiempos recientes nos revela la interrelación entre la información, la comunicación y el conocimiento de sociedades que en una actitud de auto reflexión-constructiva se constituye en clave teórica para encontrar el contacto, interacción, conexión, vinculo y comunicación de todos aquellos sujetos que busque interacciones sociales, afectivas y enactivas en el mundo social” (Galindo: 2002:214)

Hoy los individuos de muchas partes del mundo experimentan tiempos regidos por el ritmo y la forma que son provistas por las tecnologías de comunicación. En particular algunos como yo, consideramos que los actuales son los tiempos de Internet. Dentro de esta realidad, la cultura es concepto indispensable que usamos los antropólogos dentro de la red informatica, para entender al individuo contemporáneo, dar cuenta de él y explicar su cambio histórico dentro del contexto global de las redes, la economía, la política, la vida cotidiana, etcétera. Si lo anterior es posible, entonces, los científicos sociales tendremos una oportunidad más de aproximarnos a las sociedades que mediante el uso de las tecnologías producen expresiones culturales inscritas en sus obras intelectuales electrónicas. El mundo interconectado y las dinámicas socioculturales representan una circunstancia relevante en la historia de la civilización, la cual permite una multiplicidad de contactos que rebasan por mucho a los que se dieron en el acercamiento las civilizaciones en el descubrimiento de América por parte de los europeos (y de Europa por parte de los americanos), o la violencia generada por las civilizaciones en las guerras mundiales continentales, o bien el afianciamiento de procesos hegemónicos en la economía y el mercado. Un hecho inobjetable es que mientras ustedes leen este trabajo, en la red se han establecido contactos virtuales entre millones de personas en tiempo real, de dominación cultural, ideológica, económica o política, de forma pacífica quizá, o bien utilizando códigos comunes por la red. El contacto virtual representa un fenómeno nunca antes registrado en la historia mundial, poco estudiado aun, pero que genera cualquier cantidad de fenómenos locales a partir del contacto global.

Sin duda alguna los contactos en las redes de comulación electrónica, nos llevan a presenciar procesos identitarios, los cuales crean y se recrean una y cada vez que alguien se presenta y se establece una relación, una charla, o una interacción en la red. Las expresiones culturales de este siglo iniciaran una clara metamorfosis de expresiones presenciales a expresiones digitales y virtuales en la red. Cada vez más dejaremos de encontrar las expresiones de una cultura (sin que dejen de desaparecer del todo) en paredes, iglesias, lienzos, obras literarias o poemas. En pocos años, observamos nuevas expresiones textuales, multimedia, fotográficas y digitales, todas ellas depositadas en los servidores de cómputo que interconectan a millones de personas por todo el mundo. Las tecnologías de cómputo, celular, e Internet se están erigiendo día tras día como las nuevas catedrales, ciudades, carreteras, medios y espacios en donde las personas dejan expresadas sus ideas y las intercambian con miles de personas en todo el mundo. En la red las personas son, dejan de ser, se ocultan tras identidades simultáneas, se transforman o bien desaparecen para reinventarse y volver a aparecer en una sociedad digital en plena construcción. Así entonces, es de emergente importancia preguntarnos qué tan relevante puede ser para un investigador social argumentar: cómo es que las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) permiten recrear nuevos y cambiantes escenarios, en donde los individuos expresan su “cultura” y la donan a todo el mundo, compartiéndola y esperando reciprocidad “del mundo mismo”[1], dentro y fuera de la red.

Hoy experimentamos escenarios nuevos en donde las generaciones como la mía (y la que seguirá de mi) aprenderán a trabajar, educarse y existir en la red. Sin pretender hacer una apología de la red, está se constituye como el espacio en que nuevas generaciones nacerán culturalmente (no biológicamente, aun) y verán el entorno digital como algo común.

La anterior introducción, apenas presenta el contexto de un hecho que desde 1993 se conoce como la prehistoria del Internet y nos revela una pequeña parte del potencial que tiene como el nuevo campo para la investigación antropológica y la reflexión humana.




[1] El mundo en la red, son todos aquellos que se conectan a la red -en tanto conjunto de personas que se relacionan a través de computadoras conectadas entre si-. desde sus trabajos, escuelas, domicilios, escuelas, centros públicos de conexión, cibercafés, etc. Tras estos puntos de acceso podremos observar una infinita posibilidad de que diversas personas puedan estar en contacto unas con otras.

Aun con la sonrisa en la boca.

Abraham

Xbal.28.10.07